El libro comienza cuando Harry, Ron y Hermione deciden no regresar a Hogwarts para buscar y destruir los horrocruxes, objetos en los que Voldemort escondió partes de su alma para volverse inmortal. Durante su viaje, enfrentan peligros constantes y la persecución de los mortífagos. El Ministerio de Magia cae bajo el control de Voldemort y el mundo mágico se vuelve cada vez más oscuro. Mientras buscan los horrocruxes, el trío descubre la historia de las Reliquias de la Muerte: la Varita de Saúco, la Piedra de la Resurrección y la Capa de Invisibilidad. Harry entiende que su misión no es solo destruir los horrocruxes, sino también aceptar la muerte como parte del destino. Finalmente regresan a Hogwarts, donde ocurre una gran batalla entre las fuerzas del bien y del mal. Muchos personajes mueren, incluidos Snape y Fred Weasley. Harry descubre que él mismo es un horrocrux, por lo que se sacrifica voluntariamente, pero sobrevive gracias a la conexión con Voldemort. Al final, Harry derrota definitivamente a Voldemort, se restablece la paz en el mundo mágico y, años después, se muestra a los personajes adultos enviando a sus hijos a Hogwarts, cerrando la historia.